EL TRABAJO SOCIAL SANITARIO A DEBATE

Julio Piedra traslada a la Consejería de Salud la importancia del Trabajo Social Sanitario en nuestro Sistema Público de Salud como garantía para aplicar el concepto amplio de Salud y abordaje integral del mismo.

Sevilla, 15 de febrero de 2018. Esta semana el Consejo Andaluz de Trabajo Social, representado por su Presidente, Julio Piedra Cristóbal, y por los miembros de la Comisión de Salud del Consejo Andaluz: Rosario Gualda García y Mariano Sánchez Robles, se reunió con la Consejera de Salud, Marina Álvarez Benito y con la Jefa del Gabinete de la Consejera, en un ambiente cordial y receptivo.
Con esta reunión se ha pretendido dar a conocer a la Consejería de Salud la figura, las funciones, inquietudes y peticiones del colectivo de Trabajo Social Sanitario en pro de un Sistema Sanitario Público de calidad y que atienda a las necesidades de la ciudadanía.

El/la profesional de trabajo social sanitario tiene la función clave, dentro del equipo asistencial, de aportar la visión holística, tanto de la persona y sus grupos de referencia, como de las comunidades. Aborda todos los elementos que condicionan la salud y los interrelaciona, tanto los elementos más clínicos o de enfermedad, como los cognitivos y sociales.

Los/las trabajadores/as sociales sanitarios/as desempeñan una actividad especializada en el ámbito de la salud, con competencias específicas ante situaciones de riesgo, necesidades o problemáticas derivadas o relacionadas con la salud-enfermedad, así como de promoción y prevención de la salud. Ello hace imprescindible un mapa de competencias del trabajo social sanitario, contar con la opción de acreditación profesional y de la formación con el resto de miembros del equipo asistencial.

La gran mayoría de los/as trabajadores/as sociales sanitarios/as asumen dos, tres y en algunas ocasiones hasta cinco centros de atención primaria. El resultado en cualquier caso, es una disminución de la cartera de servicios, ya que se prioriza la atención directa, dificultando la realización de actividades grupales y/o comunitarias, así como la participación en proyectos del equipo de salud. Además, genera desigualdades entre la ciudadanía que sí cuenta con un/a profesional de trabajo social sanitario a tiempo completo y aquella que no cuenta con ese recurso.

Las y los trabajadores sociales sanitarios debido a su amplio espectro de actuación y de competencias, precisan de una estructura de gestión que apoye, supervise y unifique procedimientos de intervención para garantizar la calidad y la equidad en el acceso a las prestaciones del Sistema Sanitario.

Para planificar, registrar y evaluar todas las funciones que los y las trabajadores/as sociales sanitarios/as y que beneficien a la ciudadanía, hay que contar con un uso adecuado de la tecnología y de los sistemas de información, a la que, actualmente, no se tiene acceso.

Por tanto, las propuestas de los/as trabajadores/as sociales sanitarios/as a la Administración Sanitaria en aras de ofrecer nuestro saber y competencia profesional en las condiciones óptimas para toda la ciudadanía andaluza son:

- Adecuación de la plantilla, al menos en una fase inicial, a los criterios de dimensionamiento:
   En Atención Primaria: 1 TS x Unidad de Gestión Clínica y 1 TS por ZNTS.
   En Hospitales: 1 TS en urgencias y en los servicios con prevalencia de urgencia social y en Salud Mental: 1 TS por Dispositivo.
- Mapa de competencias, acreditación profesional y de la formación e inclusión como personal asistencial en la Estrategia de Formación y en todos los Planes,
Programas y Estrategias del Servicio de Salud Pública de Andalucía.
- Estructura de gestión con un/a representante (trabajador/a social sanitario/a) en cada uno de los niveles de gestión: SAS/Consejería, DSAP/Hospital/SM, UGC.
- Adecuación de los sistemas de información a los aspectos sociales de la salud.

Todas estas cuestiones aparecen reflejadas en el documento de "Aportaciones del Trabajo Social Sanitario al Sistema Sanitario Público de Andalucía", presentado en 2017 (enlace).

Así mismo, se trasladó a la Consejera la necesidad de garantizar la colegiación, dando cumplimiento a la normativa que regula la obligatoriedad de la colegiación, y asegurando el cumplimiento del Código Deontológico.

La Consejera de Salud se comprometió a debatir las propuestas con el Servicio Andaluz de Salud y tratar de dar respuesta inmediata a las cuestiones planteadas.